Es común hablar de cómo nos relacionamos con otras personas socialmente pero es más atípico hablar de cómo uno se relaciona primero consigo mismo. La manera en que nos relacionamos con los demás no deja de ser un reflejo de la relación interna que cada uno mantiene consigo mismo.
En otras ocasiones ponemos la mirada en cómo las personas se relacionan con nosotros, partiendo desde la queja o el no entender determinadas actitudes o conductas, la queja de la forma en que nos tratan.
La relación que verdaderamente puedes cuidar y trabajar es la que , en primer lugar, mantienes en tu interior contigo mismo. Una vez trabajada esta a veces surge entender el porqué de las demás.
Aprende a relacionarte contigo mismo/a de otra forma:
- Primero observa cómo te hablas, lo que te dices y la forma en que lo haces. Hablamos continuamente con nosotros mismos.
- Fijate si te exiges, si te tratas con mimo ante las dificultades o errores cometidos o si te enjuicias o castigas de manera frecuente.
- Empieza a pensar en hacerte una pregunta básica para estar en contacto contigo:
¿Qué necesito?¿Qué me hace falta para sentirme mejor?
Saber lo que uno necesita y atender las necesidades que uno tiene es síntoma de equilibrio psicológico, de autoestima y de estar en relación sana con uno mismo.
Cuando somos pequeños son nuestros padres quienes atienden nuestras carencias o necesidades (si tenemos sueño, si necesitamos jugar o estar con más gente, si estamos cansados, si necesitamos un lugar más tranquilo o un abrazo). Cuando nos convertimos en adultos esas necesidades las identificamos y las cubrimos nosotros mismos, nuestra parte más adulta que cuida de nuestra parte más necesitada.
A veces puede ocurrir que estemos más en contacto con lo qué necesitan los demás que con nosotros, generandose así un desequilibrio.
- Al pensar qué necesito para sentirme mejor, más tranquilo, más feliz sale a relucir cómo la manera en que nos relacionamos con nosotros mismos nos genera en ocasiones nerviosismo, impotencia, frustración,tristeza,etc…al menos más de la que conlleva la situación real que vivimos.
- Cuida de tí, nadie mejor que tú sabe qué necesidades emocionales tienes y nadie mejor para cubrirlas.

- Tiendete una mano, tratate con mimo, respeto, afecto y admiración, empieza a mirarte de otra manera.Solo desde el afecto hacia ti lograras superar lo que te genera desequilibrio emocional.
Verónica Merino Rodriguez.
Psicólogo Montecarmelo, las Tablas, Mirasierra, Barrio del Pilar.
Tfn. 647 61 25 56
Algunas mamas me han comentado en ocasiones que no quieren llorar y que sus hijos las vean, no quieren preocuparlos o que vean que lo esta pasando mal.Ante esto rompo una lanza a favor del llanto, aunque nuestros hijos puedan vernos llorar, siempre y cuando no sea algo diario, no estamos generadores ningún trauma ni somos malos padres, simplemente les estamos enseñando qué es la tristeza y cómo la gestionamos.Lo perjudicial para ellos sería vernos llorar todos los días o vernos y percibir que estamos mal pero que nadie exterioriza nada y se esconden las emociones.Como padres también sentimos, no hay mejor forma de enseñar la inteligencia emocional que a través de observar cómo nosotras manejamos las nuestras.
Las emociones son energías en movimiento que necesitan ser exteriorizadas, cada uno a su forma, pero sacadas a fuera.Cuando toda la energía se queda dentro empezamos a tener problemas físicos y enfermedades.
Algunos papas comentan que les suscitan rabia(Me da rabia que se ponga así por una tontería), otros impotencia(ya no sé que hacer), otros angustia(a mi me deja helada y asustada) y a otros les preocupa la imagen que pueden dar al resto de personas(No me gusta que monte numeritos en la calle, por mi no me importa, es por lo molesto que es para los demás)

En mis colaboraciones con equipos de Atención en Salud Mental de la Comunidad de Madrid en el área de Psiquiatria y Psicologia era muy frecuente efectuar el diagnostico de Trastorno adaptativo Mixto, o con estado de ánimo depresivo o ansioso.Aunque no soy amiga de las etiquetas recuerdo que era una de las que menos estigmatizante me parecía.
Me atrevo a decir que más que pensar en generalísimos, hablando de traer la felicidad a nuestra vida, estaría bien y sería más sano pensar en atraer la felicidad a nuestro día a día, lo cual se plantea como un objetivo más alcanzable, como algo más palpable, más realista.
es importante respetarlo ya que si no lo hacemos lucharemos contra natura y eso siempre traerá más de un quebradero de cabeza, tanto para el peque como para los papis.Su momento quiere decir que madurativamente hablando esta preparado para retener y soltar el pis o la caca bajo voluntad propia. Si su sistema madurativo no esta listo, el peque no conseguirá despedirse del pañal y caeremos en frustración.
