¿Cuánto te cuestan los cambios?

Eso de adaptarse a los cambios que suceden en nuestras vidas no es tarea fácil, ni aún cuando hablemos de cambios en positivo tenemos el terreno allanado en cuanto a adaptación se refiere.Adaptarse es todo un proceso, un camino, un recorrido en el que las personas tratamos de integrar lo ocurrido tanto a nivel mental o psíquico como a nivel físico.images-1
Un cambio en el trabajo, una nueva pareja, la perdida de un ser querido, un cambio de ciudad, la maternidad, independizarse, la entrada en una formación,etc..todas estas cosas conllevan cambios a los que hemos de ajustarnos y hemos de darnos nuestro tiempo.

Quizás el punto más importante deviene cuando hablamos del tiempo:

¿Cuánto tiempo me doy para adaptarme a los cambios?

¿Cuánto tiempo le doy a los demás?¿Cuánto tiempo me conceden a mi para procesar los cambios?

images-5En mis colaboraciones con equipos de Atención en Salud Mental de la Comunidad de Madrid en el área de Psiquiatria y Psicologia era muy frecuente efectuar el diagnostico de Trastorno adaptativo Mixto, o con estado de ánimo depresivo o ansioso.Aunque no soy amiga de las etiquetas recuerdo que era una de las que menos estigmatizante me parecía.

Según esta clasificación del DSM IV (Manual diagnóstico de trastornos mentales)se reconoce como normal el que una persona pueda tardar unos tres meses en adaptarse a una situación que haya concurrido nueva en su vida. En esa adaptación se contempla que la persona se pueda sentir con ansiedad o un ánimo depresivo.

No nos olvidemos que en esto de la normalidad es importante hacer nuestra propia definición y respetar que no todos tenemos el mismo proceso ni nos adaptamos en el mismo tiempo.Exigirnos estar bien, contentos, adaptados, disfrutando o superando aquello que nos haya ocurrido en nuestras vidas solo nos lleva a forzar y generar más ansiedad.

Haciendo alusión a las familias, a los niños, muchos tienen diferentes ritmos en adaptarse al inicio de la guardería o del colegio.En ocasiones como padres nos desesperamos, nos enfadamos, nos entristecemos o exigimos que los ritmos de nuestros niños sean diferentes a los que son y desde aquí os invito a varias cosas:

  • Que prestéis atención a los tiempos que soléis necesitar para acomodaros, adaptaros a nuevas situaciones en vuestra vida, ya sean acontecimientos positivos o negativos.

 

  • Observar lo anterior os permite conoceros, calcular como si dijeramos una “media” de lo que me cuesta a mi adaptarme normalmente a los cambios.

 

  • El conocerme me ayudará a respetarme y a no exigirme a no forzar mis propios tiempos.

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  • Recuerda que cada uno marca sus tiempos, esto es un proceso, un camino y no todos andamos igual de ligeros ni de rápidos.

 

 

  • Respeta también los ritmos de los demás, empatiza con ellos y observa cuánta exigencia hay en ti hacia los otros.

El cambio forma parte de la vida y recuerda que en el esta la evolución.

Psicólogo Adultos e Infantil.

Ayuda para la familia y la maternidad.

Verónica Merino Rodriguez

Tfn.647 61 25 56

 

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